Introducción: El lenguaje secreto de los señaleros del más allá

Veamos de cerca a dos avisadores muy observados en todas las comunidades del circun-titicaca, en el sur andino del Perú y en el altiplano boliviano y en la región andina de Tarapacá – Chile: el sapo y la rana. Son mensajeros con alto rango en la jerarquía mitológica del jaque, o runa. Sus mensajes tienen claro significado empírico-simbólico y son virtualmente observados en toda la región andina. Sin duda, el zorro es respetado como el mamífero más inteligente, con fama de andarín bien informado, conocedor de los secretos de los dioses, listo para avisar en todas las comunidades. Pero el sapo y la rana son avisadores que gozan de indiscutible ascendencia mitológica, como animal sagrado respectivamente de la Pachamama y de la Cochamama. Veremos variaciones en sus avisos conforme el microclima y el medio ambiente local, pero también conforme los intereses del campesino mismo sea agricultor o pastor. Tendremos presente que, de caso en caso, los riesgos del clima y los intereses del agricultor son diferentes. El sapo y la rana son solo parte del gran coro polifónico de los avisadores(1). Todos cantan, cada uno a su manera, todos conversan en un lenguaje delicado y sutil, el lenguaje en que las Wak’as comunican sus secretos y avisan a sus “hijos huérfanos”, los jaque.